Tania era la esposa de mi primo Yoel. Tenia 30 años, y dos niños pequeños. Vivia en el campo donde yo naci, en la misma casita donde aprendi a dar mis primeros pasos. Cuando la vi en mi viaje el año pasado, la vida le rebosaba como el sol que nos quemaba la piel. Me enseño como todavia conservaba sana y salva el rosal que mi mama sembro 27 años atras en el mismo lugar, la pasion de ella por el campo y la naturaleza era sorprendente, hoy dia no hay nadie que cuide y ame lo que otro sembro asi con tanto esmero. Antes de irme, le pregunte si no le habian picado las ganas de ciudad, me respondio con una gran sonrisa que no, que ese lugar era su paraiso y que de ahi no se iria nunca. Y no lo hizo.
Pocas semanas despues, mi primo se embarco en una lancha rapida que lo dejo en Mexico, donde despues de enfermarse y caminar mucho, logro finalmente cruzar la frontera y pisar suelo norteamericano. Sus sueños?, los de cualquier exiliado cubano, una vida mejor para su familia, lejos del regimen comunista que los iba ahogando poco a poco.
Este sabado que paso, lo absurdo planto su sombra sobre dos familias separadas por el mar. Tania habia muerto. Se fue a dormir con un fuerte dolor de cabeza y ya no desperto, sufrio un derrame cerebral que le arranco la vida. Murio, alli en su campo, en su paraiso, de noche, arrullada por la madrugada y la soledad de la separacion.
No hay palabras para unos niños que de repente quedan sin mama y que no pueden estar con su papa por el momento. No hay palabras para un esposo desolado y que ni siquiera puede enterrar a su esposa. No hay palabras para nadie, no las hay. Es una tristeza seca, que con los dias si bien se va acomodando en una esquina, sigue ahi, recordando a ratos que esta vida se puede ir como nada, y que de repente todo se convierte en eso mismo, en nada.
No me atrevo a decirle a mi primo que esto tiene un proposito, cuando ahora el no le ve sentido a sus dias. No puedo endulzarle lo amargo con palabras huecas. No me atrevo. No quiero ser como los amigos de Job. Lo unico que puedo hacer es llorar con el, y orar para que sus hijos puedan estar con el pronto y para que el, halle las fuerzas en la Vida para seguir viviendo.
Dios mío,¿qué somos nosotros para que nos tomes en cuenta?
¿Qué somos los humanos para que nos prestes atención?
Somos como las ilusiones;¡desaparecemos como las sombras!
Salmo 144:3-4. Biblia en Lenguaje Sencillo.
Los dias seguiran su paso. Lo unico Eterno y Fuerte es Dios, todo lo demas es vanidad, diria Salomon. La vida hoy la tenemos y mañana se nos puede ir sin avisar. No quisiera escudarme en eso para decir que hay que gozar y disfrutar antes de que pase, sino para seguir haciendome conciencia de lo fragiles que somos, y de lo necesario que es conocer y amar a Dios con toda el alma y con toda la mente, y amar a los demas sin prejuicios ni barreras.
Y ahora que lo pienso, a diferencia de Tania, yo todavia no encuentro mi paraiso.
miércoles 14 de enero de 2009
El paraiso de Tania.
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22 comentarios:
Estoy contigo...y no puedo decir más nada. Mejor es callar y hacerte saber que estoy a tu lado.
No sé que decir, no quiero decir nada...
Me impactó la frase final. Impactó no es la palabra, no la encuentro, tu entiendes. Un abrazo desde este lado del mar.
También me quedo muda, pero aquí estoy. Ya lo sabes. Te quiero mucho. ¡Ah! ¿Y no será que tu paraíso está junto a las olas? No importa cuáles...
Quiero que sepas que estoy aquí también, en silencio.
Desde aquí mis lágrimas te acompañan. Qué dolor tan enorme... me comprometo a llevarlo junto contigo y junto con tu primo para que no pese tanto.
La distancia es grande, pero no puedo hacer otra cosa que llorar contigo y con Yoel, y con esos pequeñitos... Como dices, una lágrima silenciosa dice más que las palabras que suenan huecas en momentos así...
Ojalá Tania, no solo viviera hasta sus últimos días en "su paraíso", sino que haya encontrado el otro, el que dura mucho más que una vida...
Un abrazo, aunque sea triste en esta ocasión...
Ali,gracias por la compañia. Saludos para ti.
Si Gusmar, te entiendo, desde este lado tambien te mando un abrazo.
Gracias Keilita, se que estas ahi.Algun dia encontrare mi paraiso.Un abrazo grande.
Eva, gracias, eso vale mucho de verdad.
Un abrazo.
Hada, gracias por acompañar el dolor, siempre es bueno que alguien mas lo lleva contigo.
Un abrazo.
Mi buen amigo Peregrino, un abrazo triste consuela tanto o mas que uno alegre. Gracias por acompañar las lagrimas,gracias.
Brisa, ¿que se puede decir? Solamente, un abrazo.
Hola querida pasajera,
Lo lamento mucho. Mis ms sinceras condolencias para ti y tu querida familia.
Ese paraíso que buscamos a veces se nos llega de una manera que no lo quisieramos
Un abrazo
Dios mío, qué dolor me da.
Aquí no queda nada sino "llorar con los que lloran".
De verdad que me duele esta historia. No sé qué decir.
Asi es Patricia, no se puede decir mucho, pero el abrazo vale como un millon de palabras.Otro para ti.
Si amigo Pasajero, a veces se nos viene de manera muy brusca ese paraiso. Gracias por la compañia, reconforta.Seguimos adelante con la ayuda de Dios.
Un abrazo.
Compay, a todos nos ha dejado sin palabras, cosas de esta vida.Gracias por compartir el dolor.
Muchos saludos amigo.
No hay palabras...solo que lo siento mucho.
Un abrazo
Jamás he sido buena con las palabras.Siempre lo que hago es sentarme junto a...y es lo que quiero hacer ahorita Brisita, sentarme junto a ti y compartir al arrullo de las olas,las palabras de nuestro amado Señor y Salvador: "Venid a mi..." que no siempre son de aplicación para salvación.
Te acompaña a la distancia mi cariño.
Gracias Vida, tus palabras dicen mucho aunque sean pocas.Otro abrazo para ti.
Isa, gracias, no importan las distancias si la compañia es sincera.
Un abrazo.
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